Este hito ya no se encuentra en este lugar, se cambió al frente, junto al Palacio de La Alhóndiga, donde permaneció, pero ha sido vandalizado y hasta el momento (2025), no se ha repuesto.
Ronda de Santa Ana*
Desde el siglo XIV
aparecen judíos viviendo en la zona; a partir del Ordenamiento de Doña Catalina
en 1412, que imponía la separación entre judíos y cristianos, la comunidad
hebrea comienza su traslado desde la judería vieja (actual barrio de La Horta)
a la judería nueva, también llamada Barrionuevo o La Lana. Se extendía desde la
antigua Puerta de San Ana entrando por la calle Larga (hoy Santa Ana y Sancho
IV), pasando por la iglesia de San Antolín y la calle Riego hasta la Costadilla
(hoy calle San Bartolomé).
Los judíos de La Lana ayudaron, junto a los de
Sevilla, a pagar el rescate de ciento cincuenta y cinco familias judías de
Málaga después de la reconquista por parte de Fernando e Isabel de esa ciudad
en 1487. A partir de la segunda mitad del siglo XV se incrementan las noticias
de litigios por asuntos comerciales y financieros, tensiones sociales y
culturales en la judería, pero también una serie de decretos reales protegiendo
a la aljama de Zamora, ya sea eximiéndola de contribuir a la remodelación urbana
o restituyendo sus bienes al rabino zamorano Salomón Aben Sento luego de un
pleito en Valladolid.
Entre las familias que vivieron en esta zona podemos
citar a las de Abraham Corcos, procurador de la aljama de los judíos de Zamora;
Yuçe Melamed (Luis Núñez Coronel) y su esposa doña Reina Corcos (Isabel
Osorio); Samuel y Emmanuel Abenatar; el sastre y su mujer Reyna; Mosé Abenrrós;
Yuçef Aula; el converso Juan de Valencia, quien solía llamarse Isaac Tornero;
Torralvo, Santo y Samuel Bueno, plateros; Yuçef Abohaf; Sento Peres, tendero, y
su mujer Oro Vida; así como Jamila y sus hijos Jaco y Mosé Medina, cuya casa
lindaba con la de los Corcos.
Todos estos datos indican una vibrante aljama en Zamora que ocupaba el catorce por ciento de la antigua ciudad medieval y constituía entre un quince y un veinte por ciento de la población en el año de la expulsión, equivalente a alrededor de 250 familias.
Fue en este barrio donde, sin dudas, oraron y pernoctaron los miles de judíos que entre el 31 de marzo y el 2 de agosto de 1492 transitaron hacia Portugal en busca de refugio.
