sábado, 3 de diciembre de 2016

Sinagoga Mayor y Academia Rabínica

Foto: ABC.es



Plaza San Sebastián

En 1492 los Reyes Católicos entregan al Concejo de la Ciudad de Zamora por provisión del 6 de Agosto la Sinagoga Mayor para que se construyera la Iglesia de San Sebastián:

E por la presente vos fasemos merçed, graçia e donaçion de la dicha sinoga mayor que hera de los judíos de Çamora, la qual sinoga vos damos segund es con tal condiçion que dentro de vn año conplido primero siguente en la dicha sinoga fagáys e mandéys faser vuna yglesia a honor y reverençia de señor San Sebastián.

Un año después los reyes vuelven a emitir un documento autorizando a la Cofradía de San Sebastián a construir un hospital en el mismo sitio:

… de la synoga que los judíos tenían en la dicha çibdad, con dos casas que a ella son anexas, para que podades faser e fagades vn espital de señor San Sevastián, en que se puedan acoger y acojan los pobres y otras miserables personas…

Siguiendo la tradición judía de anexar la escuela a la sinagoga, la Academia Rabínica estaba unida a esta. Es notable el número de sabios y rabinos que estudiaron y enseñaron en dicha academia, entre ellos Isaac Campantón, Samuel Valensi, Isaac Aboad II, Isaac de León, Isaac Arama, Abraham Saba, Joseph Hayyun, y Jacob Habid.

En 1492, los sabios y rabinos principales que ejercían en Salamanca, Toledo, Guadalajara y Lisboa habían estudiado en Zamora. La influencia de la Academia se multiplicó después de la expulsión hacia todos los sitios de la diáspora sefardí, incluyendo Lisboa, Amsterdam, Fez, Tetuán, Salónica, Estambul, El Cairo e incluso Jerusalén y Safed.

viernes, 2 de diciembre de 2016

La judería nueva





Ronda de Santa Ana*

Desde el siglo XIV aparecen judíos viviendo en la zona; a partir del Ordenamiento de Doña Catalina en 1412, que imponía la separación entre judíos y cristianos, la comunidad hebrea comienza su traslado desde la judería vieja (actual barrio de La Horta) a la judería nueva, también llamada Barrionuevo o La Lana. Se extendía desde la antigua Puerta de San Ana entrando por la calle Larga (hoy Santa Ana y Sancho IV), pasando por la iglesia de San Antolín y la calle Riego hasta la Costadilla (hoy calle San Bartolomé). 

Los judíos de La Lana ayudaron, junto a los de Sevilla, a pagar el rescate de ciento cincuenta y cinco familias judías de Málaga después de la reconquista por parte de Fernando e Isabel de esa ciudad en 1487. A partir de la segunda mitad del siglo XV se incrementan las noticias de litigios por asuntos comerciales y financieros, tensiones sociales y culturales en la judería, pero también una serie de decretos reales protegiendo a la aljama de Zamora, ya sea eximiéndola de contribuir a la remodelación urbana o restituyendo sus bienes al rabino zamorano Salomón Aben Sento luego de un pleito en Valladolid.

Entre las familias que vivieron en esta zona podemos citar a las de Abraham Corcos, procurador de la aljama de los judíos de Zamora, Samuel y Emmanuel Abenatar, sastre, y su mujer Reyna, Mosé Abenrrós, Yuçef Aula, el converso Juan de Valencia, quien solía llamarse Isaac Tornero, Torralvo, Santo y Samuel Bueno, plateros, Yuçef Abohaf,  y Sento Peres, tendero, y su mujer Oro Vida, Jamila y sus hijos Jaco y Mosé Medina, cuya casa lindaba con la de los Corcos.

Todos estos datos indican una vibrante aljama en Zamora que ocupaba el catorce por ciento de la antigua ciudad medieval y constituía entre un quince y un veinte porciento de la población en el año de la expulsión. Fue en este barrio donde sin dudas oraron y pernoctaron los miles de judíos que entre el 31 de marzo y el 2 de  agosto de 1492 transitaron hacia Portugal en busca de refugio. 

*El hito en la foto cambió de sitio, ahora se encuentra a un lado de La Alhóndiga, frente por frente a donde estaba.   


jueves, 1 de diciembre de 2016

Judería de la Colación de San Cipriano



Plaza de la Leña

Se puebla en los inicios del siglo XIV hasta 1412. Se extendía desde San Cipriano a la Ronda de Santa María la Nueva y desde las proximidades de la Plaza Mayor hasta La Magdalena.

Se sabe de la existencia de dos sinagogas en el área, una de ellas privada correspondiente a la familia Benevento y ubicada al lado de la iglesia de Santa María la Nueva.

Algunas de las familias viviendo en la zona fueron las de Rabí Abraham, Don Farón, Mosé Zaragozí, doña Jamila, Rabí el Viejo, Mosé Vivas, David Baltrax, Hanán Abúa, Jucé de Muros, entre otros.

El acceso más directo a la judería eran las Puertas de Zambranos y de San Cedrián lo que permitió, al crearse la judería nueva, que no hubiese un desplazamiento drástico de los centros comerciales y financieros de la misma que se trasladaron a la Costanilla de San Bartolomé y sus alrededores. 

martes, 29 de noviembre de 2016

Judería Vieja




Plaza del Zumacal

Las calles de Zapatería y de Puerta Nueva fueron las arterias principales de la judería vieja, que comprendía desde la llamada Cruz del Valle, formada por la Cuesta del Caño, las calles Puerta Nueva y de la Corredera hasta la Plaza de Santa Lucía.   

Las primeras referencias a judíos en la zona son del siglo XI cuando ya se le mencionaba como lugar de asentamiento. Se le conoció como aljama al menos desde 1259 en la que se hace un pacto con el obispo Don Suero para una rebaja de impuestos.

En la judería vieja hubo al menos dos sinagogas. En 1283, durante el reinado de Sancho IV, se registró una. La documentación histórica sitúa la otra entre la antigua iglesia de San Leonardo y la Plaza Santa Lucía.

El actual barrio de La Horta todavía conserva en sus calles los nombres de los oficios y comercios por los que fue conocida la judería: Zapateros, Alfamareros, Orfebres (calle de la Plata), Tenerías, Curtidores (Plaza del Zumacal) o de sitios comunales como calle de los Baños.

La población judía comenzó a abandonar la zona a inicios del siglo XIV hacia la llamada Nueva, Barrionuevo o La Lana, donde llegó a tener una presencia importante. 

domingo, 27 de noviembre de 2016

Cementerio judío




Jardín a la entrada del bosque de Valorio.

El Cementerio Judío, también llamado enterramiento, fosario y güesario en diversos documentos entre los siglos XIII y XIX está ubicado en las inmediaciones del antiguo Convento de Santo Domingo, cuyos terrenos abarcaban el cuadrante de las calles Puentica, de los Olleros y Obispo Nieto.

En 1492 el cementerio de los judíos fue donado por los Reyes Católicos a dicho convento, que en 1798 lo reclamaba como parte de sus propiedades. Por una liquidación de arriendo en 1852 a la viuda María Alonso se conoce que el cementerio cubría 10 fanegas, o sea, 330 metros de largo por 100 de ancho o 3,300 áreas, que incluían el arroyo de Valorio.

Hasta hoy no se han llevado a cabo excavaciones en la zona, pero en 1879 se encontraron algunos objetos, entre ellos monedas de la época del rey Enrique de Trastámara, un sello de bronce de entre los siglos XV y XVII perteneciente a una persona de apellido Gil, y un pendiente de oro publicado en la revista Zamora Ilustrada, número 28, año 1882, y considerado propiedad de una mujer hebrea.  

En varios documentos relativos a las expulsión de 1492 se citan propiedades pertenecientes a familias judías no alejadas de esta zona.

sábado, 26 de noviembre de 2016

Mikvé (baño judío)


El Mikvé (baño judío) (1) está ubicado en La Hostería Real, Cuesta de Pizarro # 7, y fue descubierto por el delineante Alfredo del Cueto, quien, junto a los arquitectos Alfonso Crespo y José Ángel Bueno, se encargó de la recuperación del edificio en los años ochenta. 

Del Cueto se dio cuenta del valor patrimonial del lugar y no intervino arquitectónicamente en él. Se asesoró de la historiadora María Fuencisla García Casar, más tarde autora de El pasado judío de Zamora (1992), quien, según afirma del Cuento, no tuvo duda de que se trataba de un Mikvé. 


El edificio era conocido en Zamora como el Palacio de la Inquisición, aunque en la ciudad nunca hubo un tribunal como tal por lo cual es posible que haya vivido en él o visitado algún oficial del Santo Oficio (2). 


El Palacio fue construido por Don Franciso de Villacís y Ponce de León (Sevilla, 1566 - ¿?), primer Conde de Peñaflor, Ministro del Consejo de Indias, Presidente de la Casa de Contratación y Regidor de Toledo, Segovia y Madrid; se cree le fueron adjuntadas algunas casas, posiblemente una que incluía el mikvé.
 
Este cuenta con un metro de profundidad, excavado a cielo abierto en la roca de donde recibe agua, esta también llega de la lluvia así como de un orificio conectado a un pozo en el patio que permite la circulación, manteniendo el agua fresca y limpia todo el tiempo. El mikvé tiene cinco peldaños y un pilar que sostiene la barandilla de sillería. 

La Cuesta de Pizarro se encuentra en el extremo oeste de la judería vieja, muy cerca de la que fuera Puerta de San Pedro, donde la documentación histórica ubica casas de judíos en el siglo XV.


 Notas

1-Estos baños servían para cumplir con algunas normas religiosas e higiénicas, entre ellas, la inmersión de las mujeres una vez al mes luego de la mestruación, igualmente antes de contraer matrimonio y después del parto, también se usan por hombres antes de la ceremonia de Shabbat y antes de celebraciones como Yom Kippur. También para la limpieza de los utensilios nuevos antes de ser usados. Este tipo de baños se han descubierto en Besalú (1964), Toledo (1989) y más recientemente en Girona (2014) y Ainsa (2015). Para más información sobre los baños en la vida comunitaria judía en la edad media ver: "Los baños" en Enrique Cantera Montenegro, Aspectos de la vida cotidiana de los judíos en la vida cotidiana de la España Medieval, Madrid, UNED, 1998, pp. 161-164. 

2-Pedro o Francisco de Villacís fue el primer Villacís conocido, era originario de Zamora, lo cual hace que este linaje se origine en esta ciudad (9) y sus descendientes se mantuviesen conectados con ella y muy posiblemente con la propiedad hoy llamada La Hostería Real. Para una clarificación del uso de los nombres Pedro y Francisco ver nota 4 en la página 9 (artículo de referendia al final)
Su hijo Pedro de Villacís se trasladó a Sevilla al ser nombrado por los Reyes Católicos Tesorero y Receptor de la Inquisición de España y Canarias al ser instaurado el Santo Oficio (9) lo cual debió ser alrededor de 1480. Sabemos que su biznieto Francisco de Villacís y Ponce de León (Sevilla, 1566 –  ¿?) le dedicó un rótulo en el sepulcro familiar en la iglesia de San Andrés en Sevilla de la cual fueron patronos a partir de 1483.
A Francisco de Villacís y Ponce de León, primer Conde de Peñaflor, se le atribuye la construcción del llamado Palacio de la Inquisición en Zamora, aunque en la ciudad no existiese sede alguna del Tribunal. Es posible que ese nombre haya sido en referencia al parentesco, así como que Francisco haya construido el edificio en el siglo XVI, expandiendo una previa propiedad de su bisabuelo e integrando en el nuevo espacio algunas casas aledañas en una de las cuales se encontraba el baño judío.
Más en: José Miguel de Mayoralgo y Lodo, Conde de Acevedo, académico de número, “El linaje sevillano de los Villacís” en Anales de la Real Academia Matrinense de Heráldica y Genealogía IV (1996-1997), Madrid, pp. 7-120

viernes, 25 de noviembre de 2016

Posible Primera Sinagoga de Zamora

La construcción en Plaza Santa Lucía # 10 es similar a otras en la parte alta del antiguo barrio Hamanzeit de Toledo, donde se ubica la Sinagoga del Tránsito. En Zamora se le conoce como la Cueva Árabe, un nombre comercial que se le dio en los años noventa cuando se usó como bar de copas. Para edificios similares en Toledo el arqueólogo francés Jean Passini ha considerado que el estilo no es islámico, aunque no lo define. Su ubicación en la judería vieja de Zamora hace pensar que se trata del primer templo judío de la ciudad, de cuya referencia el historiador Cesáreo Fernández Duro hizo mención cuando escribió que en los Barrios Bajos (hoy La Horta) los judíos "labraron sinagoga" en el año 1094 (Crónicas históricas 1:26 n1, 314-15). Las propiedades estéticas y acústicas del lugar apuntan a esta última hipótesis.    



Arcos en el interior de la "Bodega" en Plaza Santa Lucía # 10

El primer documento que menciona a una sinagoga en la ciudad de Zamora es un registro en 1283 durante el reinado de Sancho IV (Beinart, 2007). María Fuencisla García Casar recoge en su libro las leyendas que otorgan a la primera sinagoga de Zamora un lugar relevante entre las de la península ibérica (1988, 43-44) y la misma autora recuerda que en 1411, el predicador Vicente Ferrer se refiere a una sinagoga principal en la ciudad (2003, 428) 

Por su parte Cesáreo Fernández Duro en su Crónica histórica refiere que la primera sinagoga de Zamora se "labró" en la Judería Vieja (hoy barrio de La Horta) alrededor del año 1094. En el caso de la Mayor, donada por los reyes Fernando e Isabel al Consejo en 1492, sabemos que se encontraba en la ya desaparecida iglesia de San Sebastián. Guadalupe Ramos de Castro la localiza, sine embargo, en la actual Plaza de San Esteban (1988, 155-156), aunque hasta el momento no hemos encontrado otra bibliografía que apoye esta sugerencia. 
 
Por otra parte, la tradición oral en la ciudad agrega cinco sinagogas más en las Calles Gazapo # 5,  Ramos Carrión # 42, esquina de Rua de los Francos y Moreno, otra en el barrio de La Vega (García Casar, 1992, 69-70) y una ubicada en Plaza Santa Lucía  # 10, en la llamada Cueva Árabe (Markman, 2003, 17-28) o también Baños de Alfonso III. Que sepamos este último sitio es el que mejor se conserva y gracias al propietario del mismo, el señor Javier García Palacios, podemos ver las fotos que ilustran está nota.  

En agosto de 1971, el cronista del entonces Correo de Zamora,  Andrés Sánchez Pérez, publicó dos artículos describiendo el interior del reciento al cual consideró baños. No refiere el autor que el área de localización es, precisamente, el centro de lo que se conoce como la judería vieja o del Valle.

Techo en el interior de la "Bodega" en Plaza Santa Lucía # 10

El investigador francés Jean Passini estudia dos baños en la parte alta del antiguo barrio Hamanzeit en Toledo ubicados en la calle San Juan de Dios (antigua calle del Horno) y en la casa del Greco (1998, 319-324). El investigador francés llega a la conclusión de que el estilo arquitectónico usado no es islámico, lo cual es opuesto al planteamiento de Sánchez Pérez. 

La arquitectura de ambas construcciones es similar a la que presentamos de Zamora.  Passini también anota que el mismo estilo se aprecia en edificios religiosos y civiles toledanos, por ejemplo en la iglesia del Cristo de la Luz (1998, 324), algo que Sánchez Pérez igualmente reconoce en su artículo de 1971.
De acuerdo con el artículo de Sánchez Pérez, la habitación se extiende hacia la calle Zapatería y al subsuelo, lo cual sería lógico en busca de una fuente de agua. Y según nos cuenta Javier García Palacios, dueño del lugar, además de la entrada por Plaza Santa Lucía, en el Oeste, tiene otra entrada por el actual Callejón del Carmen, en el Este. 

Como sabemos, la documentación histórica presenta a la calle Zapatería como la arteria principal de la judería vieja en Zamora por lo cual no sería extraño que las instituciones comunitarias estuviesen en su perímetro y alrededores. 

Arcos y techo en el interior de Plaza Santa Lucía # 10

En Junio de 2014 los profesores José Ignacio Sánchez y María Machimbarrena, del Departamento de Física Aplicada de la Universidad de Valladolid, demostraron mediante mediciones acústicas en el sitio que la construcción constiene resonancias acústicas, lo cual hace pensar que fue creado originalmente con propósitos sociales, ya sea como lugar de reunión comunitaria o como centro religioso. A partir de dichas mediciones, el profesor Sánchez, especialista en bovedas antiguas, elaboró los siguientes dibujos. Hasta el día de hoy, que sepamos, nadie había usado instrumentos científicos para crear un croquis arquitectónico del lugar o demostrar las propiedades acústicas del mismo. El mismo tipo de construcción se extiende hacia ambos lados de la edificación, lo cual pusimos comprobar en la casa contigua a la calle Zapatería.



jueves, 24 de noviembre de 2016

Januquilla en la iglesia de San Pedro y San Ildefonso en Zamora datada en el siglo XII

Está ubicada "en el intradós de la jamba izquierda de la antigua portada románica del siglo XII"



"El historiador Alvaro López Asensio resalta que el sillar «tiene unas dimensiones de 36 centímetros de largo por 41,5 de ancho». La textura «de su cara está perfectamente pulida», y eso la distingue de las existentes «a su alrededor». Para Alvaro López, tal circunstancia «hace suponer que fue reutilizada de un antiguo edificio judío, mientras que el resto fueron labradas para constituir su primitiva portada». Los brazos del candelabro figuran «representados en la parte superior del sillar y tienen forma semicircular, similar al otro candelabro de siete brazos que se utiliza como ornamento litúrgico en todas las sinagogas medievales. Los brazos terminan en el borde mismo de la piedra», y su anchura máxima es de 12 centímetros. La base de la hannuka «arranca del brazo central del candelabro y tiene como soporte simbólico dos signos en forma de cruz. Su longitud máxima es de 28 centímetros».

Ver: "La misma luz, distinta fe". Alvaro López Asensio halla un candelabro judío de nueve brazos en un sillar de la iglesia arciprestal de San Pedro y San Ildefonso, que describe en su libro Genealogía judía de Calatayud y Sefarad (La Opinión de Zamora, 2008)


La Januquilla está también incluida en Marcas de Canteros y Gliptografías de la provincia de Zamora.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Ubicación de la carnicería judía en San Torcuato # 45, segunda mitad del siglo XV

El historiador José Andrés Carrasquero nos da cuenta de un documento hallado en la Real Academia de la Historia donde se precisa el lugar exacto de la carnicería judía en la calle San Torcuato, es decir en lo que sería la judería nueva o de La Lana.

Según el texto, en el actual # 45 de esta conocida calle zamorana, en 1475, se localizaba una réplica del Santo Sepulcro,
donde hubo antes una carnicería que servía a los hebreos. El autor de documento, el clérigo zamorano Alonso Fernández Cuadrado también era propietario de dos casas en la zona, una de las cuales estaba arrendada "al rabí, hijo del dadero".

De estos nuevos datos se infiere lo siguiente 1- existía una comunidad judía lo suficientemente numerosa como para que hubiese servicio de carnicería, 2- se habla de un rabino y por ende de un grupo de familias, además de la propia, a las que debía guiar espiritualmente y 3- es un ejemplo de convivencia, de seguro económica, al un cristiano arrendar casa a un judío en la segunda mitad del siglo XV.

Según el profesor Manuel Ladero Quesada, historiador de la Edad Media de la UNED, en 1492, el 20% de la población de Zamora era judía y ocupaba el 14% de la ciudad. Esta nueva ubicación puede ser incorporada a la Ruta Sefardí, expandiendo el conocimiento sobre la historia de la capital. (leer nota en La Opinión)